Este es un vino tinto que se elabora solamente en añadas excepcionales (aproximadamente 2 ó 3 añadas por década) donde la uva tiene una calidad y unas características especiales que posibilitan y prácticamente demandan una larga crianza en barrica de roble (al menos 28 meses) y en botella (al menos 36-40 meses en sus calados de Bodega antes de salir al mercado).
La importancia de la crianza en botella se vuelve crucial en estos Grandes Reservas tras una larga crianza en barrica.
Para este vino con una crianza tan larga, se utiliza la uva que procede de las viñas de mayor altitud (600-650m). Se trata de un vino largo y complejo que presenta una gran cantidad de matices que lo hacen especial.