Dicen que la expresión “Valer un Congo”, de la que viene el nombre a esta potente Garnacha, define bien a este ‘Gran vino’. Lo es por su cuidadoso proceso de preparación y, sobre todo, porque solo el 20% de la escasa producción de un viñedo de apenas una hectárea en Real de San Vicente, con viñas de más de 65-70 años es el que seleccionan, cuando se puede, para su limitada elaboración que no supera las 1.100 botellas. Tiene una maceración prefermentativa en frío y, posteriormente, suaves pisados durante 20 días. La maloláctica la realizan en barrica de 700 litros con una crianza de un mínimo de 16-18 meses en roble francés y un largo reposo final en botella, para terminar de afinarse, antes de ser comercializado.