Es un vino elaborado con uva de variedad Tempranillo, suave, equilibrado, con notas de frutas rojas y el clásico aroma a madera de roble americano y francés de los vinos envejecidos durante, al menos, 12 meses. Estamos ante un vino tranquilo, redondo y bien asentado, que nos muestra un Samaniego sabio, perspicaz y sibilino. Félix María se asienta en Bilbao, la villa de donde es natural su esposa legítima, Doña Manuela de Salcedo, de familia de alcurnia. En 1792 regresa a Laguardia para vivir una vida más tranquila, algo que se rompe por la invasión francesa y por un proceso inquisitorial debido a algunas poesías satíricas que escribió. Su influencia en las clases dirigentes, le evitó males mayores y pudo recuperar su tranquilidad, viviendo a caballo entre su Palacio de Laguardia, La Escobosa y disfrutando del Cerrado de los Arenales, dónde se ubica actualmente el famoso complejo Villa-Lucía.