Es un vino de guarda y por tanto exige una larga y cuidada elaboración de al menos 5 años, destinado también a seguir mejorando en botella durante muchos años más.
Está elaborado únicamente con un esmerado ensamblaje basado en la perfecta selección de las mejores uvas de cada parcela y con las variedades Tempranillo y Cabernet Sauvignon, que por su naturaleza permiten elaborar vinos con una extraordinaria capacidad de envejecimiento. Vendimia manual y vinificación tradicional con una larga crianza en barrica de roble francés durante un mínimo de 24 meses y una larga estancia en botella para terminar de afinarse antes de ser comercializado.