La Casona de Arínzano es un vino complejo, delicado y elegante que expresa la esencia misma del terroir de la finca y de su historia que se remonta a 1055. Tiene una elaboración tradicional con un perfecto ensamblaje de ambas variedades, que tiene una crianza mínima de 14-16 meses en barrica de roble francés, (40% nueva y 60% restante en barrica de segundo vino). Es un vino muy complejo, expresivo, elegante y armonioso que antes de salir al mercado, pasa por un largo reposo en el botellero para terminar de afinarse.