Tiene su origen en una buena elaboración con uvas de las variedades Tempranillo (95%) y Graciano (5%), procedentes de un pago excepcional, “La Montesa”, situado a unos 600-700 m de altitud, zona límite de cultivo. Su microclima resulta ideal para la obtención de vinos capaces de ofrecer la más alta expresión de calidad.
Vendimia seleccionada con una maceración larga con temperatura controlada de 26-28ºC. Fermentación controlada y una posterior Crianza de 24 meses en barrica de roble (americano y francés), con trasiegos controlados minuciosamente cada 4-6 meses.