La añada 2018, calificada como muy buena en la Ribera del Duero, ofreció unos vinos de canónicos en los que la acidez queda perfectamente integrada en el conjunto. Es el caso de Portia Summa 2018. Está elaborado a partir de una cuidada selección de uvas Tempranillo procedentes de viñedos de más de 60 años de la Finca Fuentellamas. Después de una vendimia escalonada y doblemente seleccionada, es elaborado a partir de una técnica de vinificación integral. Gracias a ella, los granos realizan todas las fermentaciones, (alcohólica y maloláctica), en barricas nuevas de roble francés de 400 litros. Tiene 14 meses de crianza en barricas de roble francés.