Viña Arana Reserva es un claro ejemplo de lo que debe ser un rioja clásico: elegante, fresco, aterciopelado y muy equilibrado. Está elaborado mayoritariamente con Tempranillo y un toque de Mazuelo de las fincas El Palo y Las Monjas en Rodezno, dos viñedos plantados en 1973. Tiene una crianza de unos 30-36 meses (dependiendo de la añada) en barricas de roble americano fabricadas en la propia bodega, con un largo reposo final en la botella, para terminar de afinarse antes de ser comercializado, dotándolo de un elegante y complejo bouquet.