Está elaborado con un 80% de uva Tempranillo procedente de las fincas La Cuesta y Montecillo en Fuenmayor y Cenicero y el otro 20% es de uva Garnacha de la finca La Pedriza en Tudelilla (Rioja Baja a 550m de altitud), una finca que dispone de unas condiciones inmejorables para el cultivo de esta variedad y está plantada sobre un suelo muy pobre cubierto de cantos rodados, capaz de producir una uva de gran tipicidad varietal, muy rica en aromas de agradable y fina estructura. Elaboración totalmente artesanal y de forma separada de ambas variedades, con una crianza del Tempranillo durante 36 meses en roble americano de 3-4 años de edad y la Garnacha durante 30 meses, en barricas de 2 y 3 vinos, también de roble americano. El vino se embotelló en marzo de 2020.